LA CODEPENCIA Y LA COADICCIÓN

La codependencia y la  coadicción son  términos utilizados por los profesionales, que pueden confundir o contrarrestar el mensaje de recuperación de Nar-Anon. Por lo tanto, estos y otros términos, son evitados en nuestras reuniones regulares, porque tienden a enfocar el dependiente químico.

 

Nar-Anon colabora con profesionales y organizaciones externas, pero no está afiliado a determinadas personas o terapias específicas.   Mantiene su autonomía y no puede desviarse de su propósito primordial.

Un grupo de Nar-Anon no puede resolver todos los problemas personales de sus miembros. En lugar de intentar  resolver los problemas de todo el mundo, sugiere a quien necesita ayuda, el encaminamiento a fuentes apropiadas.

 

LA ADICCIÓN COMO ENFERMEDAD FAMILIAR

La adicción (dependencia química) es la enfermedad del adicto (dependiente químico), provocada por el uso de drogas. Entendemos que se trata de una enfermedad reflexiva, porque afecta la estructura familiar y las relaciones de ese núcleo básico de la sociedad. La locura resultante de esta situación puede traer consecuencias desastrosas.

 

El familiar necesita ayuda para escapar de la inmovilidad derivada de luchas y fugas frustradas. La familia, fuera de un programa de recuperación, rehúsa o no sabe cómo promover un desprendimiento con amor, permaneciendo indefensa. Ausente, deja de establecer límites, confundiéndoles con represión.

 

Nuestra experiencia revela que el uso compulsivo de drogas no indica falta de afecto por la familia. No es una cuestión de amor, sino de enfermedad. El adicto pierde  la capacidad de opción en materia de drogas.   Incluso cuando sabe lo que sucede, cuando toma la primera dosis, él la usará.

 

Familiares, parientes, amigos, empleadores, colegas intentan controlar al adicto. Se sienten culpables y con miedo. Se vuelven enfermos emocionalmente. Una persona puede convertirse en adicta a través de medicamentos o de drogas que encuentra en la calle. El resultado es el mismo.    Algunos pueden actuar razonablemente bien en sus empleos, mientras que la familia, amigos y compañeros de trabajo los cubren. Sin embargo, la adicción afectará toda o parte de su vida social, familiar o económica. Incluso cuando el adicto  intenta estar sin drogas, el síndrome de abstinencia es tan doloroso que vuelve a las drogas para aliviar el dolor.